
Superfluas soledades.
Mi sinrazón ha hecho ser lo que soy, un efímero romántico.
Carácter fugaz en unas carnes trémulas eres tú,
cuando estás conmigo, de mí se aleja la penumbra
se marcha mi rúbeo lamento.
Cuando estás conmigo el invierno es menos gélido.
La muerte me conoce,
sufriendo por desatender a las personas más queridas,
la muerte lleva al Leteo sus víctimas,
como te lleva hoy a ti con ironía.
La flecha de mi arco zumbó en espiral hasta acercarse al Infierno.
Te estuvo buscando toda la noche,
pero no te vio.
Solo gris amargura...
Árboles altos quejumbran cerca de tu espeso pelo,
suave como sedas; unamos las manos
acurruquémoslas como la pájara a las crías de sus nidos
como el pastor a su rebaño,
como acuna el borracho a su botella.
No llores porque me harás llorar a mí también. Aprende a reír.
No dejes que tus lágrimas tapen unos ojos
cegándolos del amor verdadero y natural
así podrás ver la perla de mi alma... y nuevos confines.
Las redes solo pueden recoger peces, no agua
mis dedos no te alcanzan, tu escudo de piedra te retiene
como enjaulándote en un habitación sin puerta.
Estés donde estés, viva o muerta,
deja que mi pluma te escriba
desde esta cósmica esfera donde se desentierra nuestro frenesí.
***
Mi sinrazón ha hecho ser lo que soy, un efímero romántico.
Carácter fugaz en unas carnes trémulas eres tú,
cuando estás conmigo, de mí se aleja la penumbra
se marcha mi rúbeo lamento.
Cuando estás conmigo el invierno es menos gélido.
La muerte me conoce,
sufriendo por desatender a las personas más queridas,
la muerte lleva al Leteo sus víctimas,
como te lleva hoy a ti con ironía.
La flecha de mi arco zumbó en espiral hasta acercarse al Infierno.
Te estuvo buscando toda la noche,
pero no te vio.
Solo gris amargura...
Árboles altos quejumbran cerca de tu espeso pelo,
suave como sedas; unamos las manos
acurruquémoslas como la pájara a las crías de sus nidos
como el pastor a su rebaño,
como acuna el borracho a su botella.
No llores porque me harás llorar a mí también. Aprende a reír.
No dejes que tus lágrimas tapen unos ojos
cegándolos del amor verdadero y natural
así podrás ver la perla de mi alma... y nuevos confines.
Las redes solo pueden recoger peces, no agua
mis dedos no te alcanzan, tu escudo de piedra te retiene
como enjaulándote en un habitación sin puerta.
Estés donde estés, viva o muerta,
deja que mi pluma te escriba
desde esta cósmica esfera donde se desentierra nuestro frenesí.
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