lunes, 14 de junio de 2010

La Odisea Va Despacio (I)


Hoy voy a publicar algo. Totalmente improvisado. Iré saltando de idea en idea, y podré abortar sin previo aviso. Con libertad absoluta, que me otorga la nomenclatura de este blog y su autoría.

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Últimamente, en una de mis lecturas de mi Biblia (versión europea Reina Valera de 1960), he quedado fascinado. Tiendo a asociar todo a un concepto científico. No creo que eso sea anticristiano, las principales religiones occidentales tuvieron que asumir la evolución de las especies hace cinco años, mientras en las orientales se daba cabida de esta máxima.

Tener fe en la ciencia es tener fe en el caos; solo se trata de una búsqueda, no de ordenar el mismo caos que rige y 'organiza' los universos...

Asocio el Apocalipsis de San Juan a las hipotéticas futuras colonias humanas esparcidas como semillas por la Galaxia, topándose con 'bestias de mil ojos', si acaso un hábitat natural ha predispuesto de monstruos como moscas gigantes. Leo y leo visiones de éste apóstol elegido y solo me imagino bichos de Star Wars elevados a una potencia de gúgolplex.

Los religiosos, tan tremendistas y buscadores de tesoros verdaderos, no entienden que el futuro es la Vida, no la desolación del mundo (de éste quizá, pero eso es solo una pieza). Creo que habrá que elegir, la marca que defina quienes serán salvados... pero a costa de la evolución intelectual (e involución natural).

Y poco importa cuántas especies de flora y fauna existan dentro de otros 2000 años. Si no queda el cuerpo, mientras quede la conciencia... Puede ser, como cita un versículo concreto, que podamos ser un todo sin forma, una no-materia, sin dejar de ser nosotros. Así sí formaríamos parte de un conjunto homogéneo y cíclico, equilibrado y perfecto (la imperfección está en el cuerpo, en lo material, objeto de examen y dictamen).

Como pueden ver, todo es susceptible a interpretarse de forma libre, no hay una versión inmutable, pura y objetiva, puesto que la mayoría andamos El camino en busca del Otro camino, pero cada uno es Dios y Diablo en sí mismo. Juez y verdugo. Parafraseando a Lennon, “La vida es lo que te pasa mientras estás ocupado en otros planes”. Así que enfocando la búsqueda, la meta será más cristalina y menos elusiva, aunque siempre circunstancial. Somos mortales, pero hasta cierto punto, estimo una capacidad de consciencia colectiva, un cognitivismo algo pragmático.

Porque a decir verdad, hay un aforismo general en la Biblia hebrea, el libre albedrío es algo así: Yo (Dios) inventé el mundo, se te dará el conocimiento para descubrirlo y tuya es la voluntad de cómo lo gestionas... Y según hagas con él, así serás juzgado. Aunque la propia situación sentencia el resultado. Por tanto, citando a Ezequiel, otro visionario inscrito en el viejo Tanaj, ya estás juzgado. ¿Podemos atribuirlo a un ente superior?

Pero es muy arcaico y lacrado el sentido de bien y mal, absolver o culpar es un tanto obtuso pero necesario para nuestro propio beneficio. Creativamente, estamos eclosionando, intuyendo repuestas, pero intelectualmente aún andamos párvulos, los cuales nos podemos prescindir de unas culturalmente impuestas barreras morales. En mis manos está la oportunidad, pero siempre repercute a mi entorno. Los grilletes éticos son imprescindibles para guiarnos sin perder todo tipo de coherencia, con audacia pero sin osadía. Volar implica saber usar las alas, sino no es factible por mucho tiempo.

Por ejemplo, si descubriese la energía de fisión, la usaré para lo que quiera, pero habré contribuido al fin común que subconscientemente persigo: la respuesta a todas mis preguntas.

Habrá un tipo que dentro de cien años invente artefactos sofisticados que solventen los problemas de los demás con ella, y otro tipo que comercie y destruya a sus semejantes. El altruista y benevolente tendrá la luz en sus ojos, y el egoísta y avaro, el miedo. Ahí entra la religión, que balancea esta ecuación.

Esto me conduce a que, las palabras, aún no son sustitutivo eficaz de las emociones, acaso con una perspicaz y alentada instrucción para tal fin. Lástima.

PD: en la próxima edición hablaré del tiempo, no del lluvioso que hace últimamente, sino de cómo lo interpreta la Kabbalah y de cómo lo conocemos hoy día, sobre un trasfondo religioso, un suelo de adobe místico. Creo firmemente en el tiempo es uno de los inventos más geniales de la historia de la Humanidad, a tenor de su capacidad instructiva/destructiva…

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2 Ida(s) De Olla:

ChelyJR dijo...

Buen enfoque maestro :D No soy religioso pero me ha hecho pensar y opinar igual en algunos aspectos. Las cosas son según como las interpretemos, pero aún así su estado no cambia, solo la mente.

Y lo siento, soy de los que no creo en el tiempo, pero estará más que interesante leer tú comentario de la Kabbalah sobre ello ;)

Israel Fdez Villajos dijo...

Precisamente de eso voy a hablar, de su no-existencia (es el invento no presente físicamente más poderoso, tanto o más que la fe en dioses, santos y demás...).
Por ahí van los tiros, pero no quiero spoilear más leñe!

Yo tampoco soy religioso, me gusta poner bajo un escrutinio intuitivo cada cosa, pero eso es parte de mi fe en las cosas. Ser religioso es una cosa totalmente distinta y muy cutre. Es aceptar y asumir un concepto como exacto y estimarlo como inmutable... parece pedante hasta para Dios/Yahve/Jehova/etc.

Imago Et Littera

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